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tecnologia

Soldadura láser robotizada: ventajas frente a métodos tradicionales

Publicado el 5 de febrero de 2026 · 4 min de lectura
Soldadura láser robotizada: ventajas frente a métodos tradicionales

La evolución de la soldadura industrial

La soldadura es uno de los procesos fundamentales en la fabricación metálica. Durante décadas, los procesos manuales y semiautomáticos (TIG/GTAW, MIG/GMAW, electrodo/SMAW) han sido el estándar de la industria. Son procesos versátiles, bien conocidos y con una amplia base de soldadores certificados.

Sin embargo, la creciente demanda de calidad, repetibilidad y productividad ha impulsado el desarrollo de la soldadura láser robotizada. En Cortalia hemos incorporado esta tecnología para complementar nuestros procesos de soldadura certificada convencional.

Cómo funciona la soldadura láser

La soldadura láser utiliza un haz de luz concentrado de alta energía para fundir y unir los materiales. La densidad de potencia en el punto focal es extremadamente alta, lo que permite crear cordones de soldadura estrechos y profundos con una mínima aportación de calor al conjunto de la pieza.

Al montarse sobre un brazo robótico, el proceso gana repetibilidad milimétrica. El robot reproduce exactamente la misma trayectoria, velocidad y parámetros en cada pieza, eliminando la variabilidad inherente al trabajo manual.

Ventajas frente a la soldadura convencional

Mínima distorsión térmica: la zona afectada por el calor (ZAC) es hasta 10 veces menor que en soldadura TIG o MIG. Esto significa menos deformaciones, menos tensiones residuales y menos necesidad de enderezado o tratamiento térmico posterior.

Mayor velocidad: la soldadura láser puede ser entre 3 y 10 veces más rápida que los procesos convencionales, dependiendo del espesor y la configuración de la junta.

Repetibilidad perfecta: el robot garantiza que cada cordón sea idéntico al anterior. En series de producción esto se traduce en cero rechazos por variabilidad del operador.

Cordones estrechos y estéticos: el láser produce cordones de soldadura finos y uniformes que en muchos casos no necesitan repasado, reduciendo las operaciones de acabado.

Acceso a geometrías complejas: el brazo robótico puede acceder a zonas de difícil alcance con una precisión imposible de conseguir manualmente.

¿Cuándo sigue siendo mejor la soldadura convencional?

La soldadura láser robotizada no reemplaza totalmente a los procesos convencionales. La soldadura TIG sigue siendo insustituible para reparaciones, piezas únicas, espesores gruesos y situaciones que requieren la adaptabilidad del soldador.

Los procesos MIG y SMAW son más adecuados para soldaduras de campo (en obra), rellenos de gran volumen y situaciones donde la preparación de junta no puede ser tan precisa como requiere el láser.

En Cortalia mantenemos un equipo completo de soldadores certificados bajo norma ASME y UNE, trabajando con procesos GTAW, SMAW y GMAW. La combinación de soldadura láser robotizada y soldadura manual certificada nos permite abordar cualquier proyecto.

Aplicaciones industriales

La soldadura láser robotizada destaca en: componentes aeronáuticos donde la distorsión mínima es crítica, piezas de automoción en serie, componentes para el sector nuclear que exigen repetibilidad y documentación completa, fabricación de intercambiadores de calor con cordones de alta estanqueidad, y producción de piezas de precisión donde el acabado superficial es importante.

En Cortalia, la soldadura láser se integra con nuestros procesos de corte láser y por agua, mecanizado CNC y calderería, ofreciendo un flujo de fabricación completo bajo certificaciones ISO 9100 y UNE 73401.

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Nuestro equipo de ingeniería le asesora sin compromiso. Analizamos su proyecto y le proponemos la solución más eficiente en términos de calidad, plazo y coste.